Fórmula Windsurfing es la modalidad más espectacular del windsurf de regata, el equivalente a la Copa América en los cruceros. Los fabricantes dan lo mejor de si para esta modalidad: las mejores tablas, los últimos diseños, los mejores aparejos, todo material de última generación, de innovación. El resto del windsurf se beneficia de estas innovaciones, que poco a poco se van adaptando a las tablas de serie para
el windsurfista estándar.
Es una modalidad que exige unas condiciones físicas excepcionales, la preparación fuera del agua obliga a los regatistas a ser auténticos atletas. Además es supertécnica, donde pequeños reglajes en cuanto a durezas de material, tensiones, centímetros de desviación en la colocación de los componentes, décimas de grado en la inclinación de las aletas o pequeñas modificaciones de los ángulos de ataque en timones y cantos de la tabla pueden ser decisivos.
Dos mismos equipos se pueden aparejar de maneras diametralmente opuestas, para adaptarse a las características físicas del deportista o a las condiciones meteorológicas, como intensidad del viento, densidad del mismo, densidad del agua, olas, corrientes… Un sinfín de variables que hace que cada rumbo y cada prueba sea un mundo.
Haría falta un ordenador para calcular todas las variables y seleccionar los parámetros correctos en cada situación. Una misma vela puede aparejarse de infinitas formas distintas, y un centímetro de longitud en un cabo puede ser la diferencia entre ganar una manga o quedar el 30º.
Además de la técnica y la física, influye un tercer componente: La estrategia. La táctica de regatas, cumpliendo los mismos principios básicos del resto de las embarcaciones, cuenta con un componente añadido que es la elevada velocidad de las embarcaciones, superior a otras modalidades de vela ligera y sólo equiparable a los catamaranes.
En fin, sin lugar a dudas, la FW es al mundo del windsurf lo que la F1 al automovilismo.

Alberto Álvarez
Secretario de Clase Fórmula de la RFEV